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INCONVENIENTES Y RIESGOS:
Toda cirugía lleva implícito unos
inconvenientes y riesgos que hay que conocer
y aceptar. Generalmente no se producen
grandes complicaciones.
Después de la cirugía habrá dolor que es
bien controlado con analgésicos. También
aparecerán amoratamientos, inflamación y
alteraciones de la sensibilidad que serán
temporales. Necesariamente quedarán
cicatrices de diversa longitud y
localización que con el tiempo tenderán a
ser poco visibles.
Los riesgos son los propios de la anestesia
y los derivados de la cirugía,
fundamentalmente el sangrado, los hematomas
(colecciones sanguíneas), las infecciones,
pérdida parcial de la piel, alteraciones
duraderas de la sensibilidad del complejo
areola-pezón, problemas de cicatrización
(ensanchamientos, hipertrofias y queloides),
asimetrías de las mamas y de los complejos
areola-pezón. No existe riesgo de no poder
amamantar en el futuro ya que no se
seccionan los conductos que conducen la
leche al pezón. Las fumadoras tienen más
riesgo de padecer pérdidas de piel y
problemas de cicatrización.
HOSPITALIZACIÓN:
Generalmente puede hacerse de forma
ambulatoria, pero en ocasiones es necesario
el internamiento durante 24 hora
ANESTESIA:
La operación puede llevarse a cabo con
anestesia local y sedación pero la mayoría
de los casos precisan de anestesia
locoregional y sedación o anestesia general.
INTERVENCIÓN:
La intervención consiste en elevar el pecho
caído, remodelar la mama y situar el
complejo areola-pezón en una posición más
alta, para ello es necesario extirpar el
exceso cutáneo y adaptarlo al volumen
mamario que va a quedar, teniendo en cuenta
que: 1. Cuando el pecho está prácticamente
vacío es necesario asociar la colocación de
una prótesis que añada volumen. 2. Si existe
cierta cantidad se realiza la mastopexia
extirpando exclusivamente el exceso de piel
y remodelando la mama. 3. Cuando el volumen
mamario es excesivo se asocia a la
extirpación de tejido mamario
graso-glandular (mamoplastia de reducción).
Existen múltiples técnicas para realizar la
mastopexia. La elección depende de las
características de la mama y de la
preferencia del cirujano; en esencia se
pueden resumir dependiendo de las cicatrices
que originan: Cicatriz periareolar pura,
cicatriz en “T invertida”, cicatriz en “J” o
en “L”, cicatriz vertical. Las tres ultimas
también dejan cicatriz alrededor de la nueva
areola. La “T invertida” deja una cicatriz
vertical que se extiende desde el polo
inferior de la areola hasta la mitad del
surco submamario. La cicatriz en “J” o en
“L” es como la anterior pero la cicatriz
horizontal se extiende desde el centro del
surco submamario hacia las axilas. Las de
cicatriz vertical solo dejan cicatriz desde
el polo inferior de la areola hasta el
centro del surco submamario.
DURACIÓN DE LA INTERVENCIÓN:
La duración de la operación es de 2-3 horas
y varía fundamentalmente en función de la
anestesia empleada, de las características
anatómicas de las mamas y de la técnica
empleada.
POSTOPERATORIO:
Tras la intervención tendrá que llevar un
vendaje entre 1-2 días y vestir un
sujetador, día y noche, durante 1 mes. Todos
los puntos son retirados en 3 semanas.
Durante la recuperación deben evitarse los
movimientos bruscos, no levantar peso ni
elevar los brazos por encima de los hombros.
Si el trabajo no implica gran actividad
física se puede volver a él en 7-10 días. El
ejercicio físico intenso podrá reanudarse en
1,5 a 2 meses. Aunque la mejoría será
progresiva en los meses posteriores, el
aspecto ideal se verá pasado 1 año ya que
entonces las cicatrices serán menos visibles
y la forma más estable.
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